Consenso bajista y la excepción de GLM-5.2
Los modelos DeepSeek V4 Pro, Gemini 3.1 Pro, GPT-5.6 Sol y Grok 4.5 convergen en un veredicto de BAJA con convicción alta. Las previsiones de cierre oscilan entre los 64.500 y los 64.900 dólares, frente a una apertura de 65.457 dólares.
La única disonancia proviene de GLM-5.2, que anticipa un movimiento lateral hacia los 65.300 dólares. Su argumento se basa en que el miedo extremo del mercado (Índice de Miedo/Codicia en 28) agota a los vendedores, equilibrando la fuerte presión macroeconómica y evitando una cascada bajista.
Macro hostil y fuga de capital en ETFs
El catalizador principal de la jornada es el shock energético y la inflación. El petróleo Brent cotiza a 100,31 dólares, con una subida del 33,3% en los últimos 20 días. Esto ha disparado el rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años a máximos de ciclo (4,70%) y ha elevado el VIX un 12,4% intradía, hasta 18,70 puntos. El índice del dólar (DXY) se sitúa en 101,44, en el 96% de su rango de 60 días, manteniendo una correlación inversa con el activo digital de -0,51.
A la presión macroeconómica se suman las salidas de capital institucional. Según los datos de Farside, los ETF spot registraron retiradas netas de 225,1 millones de dólares el 23 de julio, cortando una racha de cuatro sesiones positivas. Este dato resulta determinante para GPT-5.6 y Grok 4.5.
Niveles técnicos y agenda del día
Técnicamente, el precio se mantiene sobre la media móvil de 20 días (MA20) en 64.310 dólares y la MA50 en 63.187 dólares. El soporte estructural clave se sitúa en 64.200 dólares. La invalidación del escenario bajista se aleja si el activo supera los 66.000 dólares, marcando un rango diario típico (ATR) del 2,3%.
La dirección definitiva de la sesión dependerá de los datos macroeconómicos de EE. UU. Se publican los PMI manufactureros a las 15:45 en España y las ventas de viviendas nuevas a las 16:00. El mercado está especialmente sensible a estos indicadores de cara a la reunión de la Reserva Federal del próximo 29 de julio, donde los futuros ya descuentan un 36% de probabilidades de una subida de tipos.